Esta obra original de gran formato, ejecutada en 1979, culmina la serie de estudios anatómicos de Jordi Flotats con una composición multifigural que explora diferentes estados de reposo y recogimiento. En esta lámina, el artista catalán abandona la verticalidad de las piezas anteriores para adentrarse en la horizontalidad y la introspección, ofreciendo una narrativa visual de una calma profunda y elegante.
Como se observa en las imagenes, la obra se divide en dos planos narrativos. En la parte superior, una figura reclinada en actitud contemplativa domina el espacio con una línea de una pureza absoluta. En la parte inferior, dos estudios de figuras sentadas y encogidas exploran la geometría del cuerpo en su estado más compacto y vulnerable. La paleta cromática es la gran protagonista: un verde esmeralda vibrante define el volumen de los cuerpos, mientras que el ya icónico perfilado en azul turquesa de Flotats actúa como una "aura" que dota a las figuras de una luminosidad casi subacuática.
La técnica mixta sobre papel muestra aquí una soltura magistral; el trazo de tinta negra es fino y seguro, permitiendo que las texturas de la cera verde respiren y generen matices de luz y sombra sin necesidad de saturar la composición. Es un testimonio excepcional de la síntesis formal que caracterizó la madurez artística de Flotats a finales de los setenta.