Este refinado grabado de 1846 es una obra de gran riqueza técnica y simbólica que captura la figura de Keller con una solemnidad propia del genio artesano al servicio de la Corona. Basado en el retrato original de Hyacinthe Rigaud y ejecutado con maestría por el reconocido colectivo de artistas Best, Leloir, Hotelin y Regnier, la estampa sitúa al maestro fundidor en su elemento: junto a una pieza de artillería de precisión, mientras al fondo se despliega una escena de fundición y la imponente figura de una estatua ecuestre.
La imagen no solo destaca por su ejecución técnica —que logra diferenciar con pulcritud las texturas del metal, los tejidos de la casaca y la monumentalidad de las estructuras de fondo—, sino por su capacidad narrativa. La composición encapsula el espíritu del Grand Siècle francés, donde la técnica, la guerra y el arte se fusionaban bajo el mecenazgo real. La firma grabada en plancha en la parte inferior atestigua el rigor de esta edición, que buscaba perpetuar la memoria de los artífices que dieron forma al esplendor de la Francia de Luis XIV.
El papel conserva la pátina propia y natural del paso de los siglos, un matiz cálido y auténtico que garantiza su veracidad y añade un valor histórico tangible a la pieza. Gracias a su notable fuerza visual, este grabado se presenta como una adquisición ideal tanto para proyectos de enmarcado decorativo en espacios de distinción como para completar colecciones especializadas que valoren la historia de la tecnología militar y el retrato histórico europeo.
Obra actualmente en venta. Precio: 200 euros