Este excepcional grabado de 1846, realizado a partir de un dibujo al natural de M. Bellel, se erige como uno de los documentos gráficos más crudos y veraces sobre la realidad social del Brasil bajo el régimen esclavista. La obra retrata a un "esclavo cimarrón" (marron) en las cercanías de Río de Janeiro, capturando con un realismo sobrecogedor la dura cotidianeidad de la resistencia y el castigo: el individuo aparece marcado por la máscara de hojalata y las cadenas —instrumentos de opresión y control— mientras sostiene una carga sobre su cabeza.
La composición no es solo un registro; es una obra de gran potencia artística. La técnica del grabado destaca por un rigor documental absoluto, donde el grabador utiliza el buril para dotar a la escena de una profundidad paisajística notable. La figura solitaria, enmarcada por la imponente vegetación tropical y la orografía característica de la bahía de Río, queda plasmada con una dignidad trágica que obliga al espectador a una reflexión profunda sobre la condición humana y la memoria de los pueblos.
El papel conserva la pátina natural y honesta del paso de los siglos, una prueba irrefutable de su autenticidad que añade un peso histórico tangible a la pieza. Esta estampa trasciende el mero valor decorativo para convertirse en un objeto de estudio y de conciencia. Dada su relevancia como crónica visual y su escasez, se trata de una pieza de gabinete imprescindible para historiadores, coleccionistas de etnografía y aquellos que entienden el arte como una herramienta fundamental para la salvaguarda de la memoria colectiva
Obra actualmente en venta. Precio: 350 euros